:: Sevilla,


ARTE


PASEANDO POR SEVILLA

Uno de nuestros objetivos es conocer la riqueza cultural de nuestro entorno. Y así lo hacemos. Son muchas las Actividades que hemos llevado a cabo en este sentido: Visitas a Monumentos, Paseos literarios, visitas a Museos, incluyendo la exposiciones itinerantes …

¿Y si lo dilatamos paseando por  los rincones y plazas más recoletas de nuestra Ciudad? …¡ Lo intentamos!

Hoy nos encaminamos hacia la calle San Luís:

Situada dentro del casco histórico de la ciudad, en lo que fue zona intramuros. San Luís es una de las calles de mayor transcendencia histórica, pues en ella estuvo el cardo maximus de la ciudad romana. Posteriormente la calle Mayor de la Sevilla islámica, gracias al confluir en uno de sus extremos con uno de los principales accesos a la ciudad desde el exterior, la actual Puerta de la Macarena.

Entramos, pues, por San Luís y nos encontramos con la bella y espaciosa Plaza de Santa Isabel, estratégicamente “escondida” debido al entramado de las estrechas calles del barrio de San Julián y el lugar que ocupa el Templo de San Marcos y la Capilla de los Siete Dolores de Nuestra Señora con la dependencias anexas de la Hermandad de los Servitas.

Observamos la imponente fachada del Convento de Santa Isabel, ejecutada por el ubetense Alonso de Vandelvira en el siglo XV, con un alto relieve sobre la visitación de la Santa, obra de Andrés de Ocampo.

No podemos eludir referirnos al Templo de San Marcos.

Data del siglo XV, de estilo gótico mudéjar, siendo uno de los menos transformados, a pesar de las muchas vicisitudes sufridas a lo largo del tiempo.

De planta rectangular, cuenta con tres naves . El arco de acceso a la Capilla Mayor es de estilo gótico u ojival.

En el interior del Templo, de paredes blancas, se encuentra prácticamente libre de decoración añadida, lo que hace resaltar aún más la belleza de sus elementos constructivos.  Destaca entre sus bienes muebles una imagen de San Marcos, que se atribuye al círculo de Juan de Mesa. También se hace notar la imagen de un Cristo Yacente, obra del escultor José Lemus.

Del exterior sobresale la puerta principal, situada a los pies, y la torre, ubicada junto a ella.

Dicha portada es de finales del siglo xv, de estilo gótico, realizada en piedra y con arquivoltas, siendo las externas decoradas con los característicos dientes de sierra o puntas de diamantes.

Está catalogada como una de las portadas más interesantes de este tipo de Iglesias en la ciudad. Y su belleza resalta sobre el frente de ladrillos con el que construye la fachada combinándola con la portada de piedra, combinación característica de los templos de esta tipología.

Importante y bella su torre, de planta cuadrada, esbelta. Al exterior presenta ventanas geminadas enmarcadas por alfiz, y decoración de paños de sabka, similares a los que existen en otras torres, como Omnium Sanctorum, o en la propia Giralda de nuestra Catedral.

Corresponde al alminar de la antigua mezquita que existió en este lugar, anterior a la propia Iglesia, y está coronada por un campanario de 1603, atribuido a Vemondo Resta. Fue restaurada en 1916, por el Arquitecto sevillano Aníbal González.

Bien de interés Cultural y catalogada en su calidad de Monumento. Publicado en Gaceta de Madrid en 1931.

Ensimismados … recordamos de nuevo la plazoleta de Santa Isabel, el sonido del agua que nace de la blanca y amplia fuente central … y sonriendo casi imperceptiblemente nos prometemos volver sobre ello


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